El 61% de vosotros entra desde el móvil. Algunos desde Windows Mobile. ¿Quién os hizo tanto daño?
2026-09-01
El 61% de vosotros entra desde el móvil. Algunos desde Windows Mobile. ¿Quién os hizo tanto daño?
He estado mirando las estadísticas del blog.
Y hay una noticia buena.
El 61 % de vosotros entra desde un dispositivo móvil.
Perfectamente normal.
Esperable.
Vivimos pegados al móvil.
Trabajamos desde él.
Leemos desde él.
Discutimos desde él.
Miramos vídeos de gente explicándonos cómo cocinar pasta mientras comemos comida recalentada delante de una pantalla.
Todo correcto.
Hasta que seguí bajando.
Y encontré algo.
Algo que no esperaba.
Algo que me obligó a detenerme.
Algunos de vosotros aparecéis como usuarios de Windows Mobile.
En 2026.
Y sinceramente, antes de continuar con este artículo, necesito preguntaros una cosa.
¿Quién coño os hizo tanto daño?
Vamos a poner esto en perspectiva
Estamos en 2026.
Tenemos teléfonos capaces de:
- ejecutar modelos de inteligencia artificial;
- grabar vídeo con una calidad absurda;
- editar fotografías casi profesionalmente;
- traducir conversaciones en tiempo real;
- hacer más cosas de las que la mayoría de nosotros necesitamos.
Y, aparentemente, alguno de vosotros ha decidido mirar todo eso.
Mirar Android.
Mirar iOS.
Mirar literalmente cualquier alternativa razonable.
Y decir:
"No. Yo me quedo con Windows Phone."
Eso no es nostalgia.
Eso ya empieza a parecer una condición.
Windows Mobile no envejeció bien
No vamos a fingir sorpresa.
Windows Phone tuvo cosas interesantes.
La interfaz era diferente.
Los Lumia eran dispositivos bastante buenos.
Microsoft tuvo algunas ideas realmente interesantes.
Y después ocurrió un pequeño inconveniente en el ecosistema: se murió.
Las aplicaciones llegaron.
Bueno, no. Dejaron de llegar.
Los desarrolladores llegaron.
Bueno, tampoco. Hicieron las maletas y se fueron.
El soporte desapareció.
Los servicios empezaron a caer.
Y en algún momento alguien debió mirar las estadísticas y pensar:
«Igual esto de Windows Phone no termina de despegar.»
Spoiler: no despegó.
Y así, poco a poco, Windows Phone pasó de ser una alternativa a convertirse en arqueología tecnológica de bolsillo.
Aunque, aparentemente, algunos de vosotros todavía estáis haciendo excavaciones.
Y Microsoft, después de varias vueltas estratégicas, decidió más o menos lo que muchas empresas deciden cuando un producto deja de importarles:
«Bueno. Ha sido bonito mientras duró.»
Fin.
Game over.
Se acabó.
Pero alguien no recibió el comunicado
Porque aquí estamos.
En 2026.
Y mis estadísticas dicen que alguien sigue entrando al blog desde Windows Mobile.
No puedo evitar imaginar la situación.
Un móvil antiguo.
Una batería que probablemente ha vivido más ciclos que algunas civilizaciones.
Un navegador intentando interpretar CSS moderno con la expresión de un funcionario al que le han cambiado el formulario.
JavaScript ejecutándose mediante pura fuerza de voluntad.
Y tú.
Leyendo tranquilamente.
Como si todo esto fuera normal.
"Es que todavía funciona"
Claro.
También funciona una bombilla de 1974.
No significa que debas organizar toda tu casa alrededor de ella.
Este es uno de los grandes problemas de la tecnología:
La gente confunde:
"Todavía funciona"
con:
"Sigue siendo una buena idea."
Y no.
No.
No lo es.
Una cosa puede arrancar.
Puede responder.
Puede conectarse a Internet.
Puede incluso abrir esta página.
Eso no significa que debamos convertirlo en un caso de éxito.
Un cadáver también puede conservar cierta estructura.
No por eso lo llevamos a trabajar los lunes.
Pero espera. Hay una posibilidad todavía más preocupante.
Puede que no exista ningún usuario de Windows Mobile.
Puede que sean bots.
Y sinceramente, no sé qué opción me preocupa más.
Porque si eres una persona usando Windows Mobile en 2026, al menos puedo asumir que tienes una historia.
Quizá sentimental.
Quizá económica.
Quizá traumática.
Pero si eres un bot cuyo creador ha decidido utilizar un user-agent de Windows Mobile...
Entonces quiero hablar con el programador.
Necesito entender el proceso mental.
Porque hay decisiones técnicas.
Hay malas decisiones técnicas.
Y luego está:
"Voy a simular tráfico desde Windows Phone."
Eso no es una decisión.
Eso es dejar una pista deliberada para que alguien te encuentre.
La teoría del trauma tecnológico
Tengo varias hipótesis.
Hipótesis uno: te gustó demasiado tu Lumia
Entendible.
Un poco triste.
Pero entendible.
Tuviste un teléfono que te gustaba.
Funcionaba bien.
La batería aguantaba.
La cámara era buena.
La interfaz era fluida.
Y te prometiste que jamás abandonarías aquello.
Han pasado los años.
Las aplicaciones han desaparecido.
Los servicios han cerrado.
Tus amigos han cambiado de teléfono varias veces.
Y tú sigues ahí.
Defendiendo la posición.
No porque tengas razón.
Sino porque después de tantos años ya no puedes retirarte sin admitir que quizá te equivocaste.
Hipótesis dos: eres incapaz de actualizar nada
Esta me preocupa más.
Porque quizá no estás usando Windows Mobile por nostalgia.
Quizá simplemente eres de esa clase de persona.
La que tiene un router que nadie toca.
Un ordenador con un sistema operativo antiguo.
Un disco duro lleno de instaladores.
Un NAS que funciona desde 2011 y que "mejor no actualizar porque luego pasa algo".
En ese caso tengo malas noticias.
Eres exactamente la razón por la que escribí sobre equipos que mantienen software muerto porque actualizarlo les da miedo.
Y ahora estás leyendo esa clase de contenido desde el equivalente tecnológico a una tumba abierta.
La coherencia es admirable.
El criterio, discutible.
Hipótesis tres: te estás vengando de alguien
Quizá perdiste una apuesta.
Quizá te prometieron que Windows Phone iba a triunfar.
Quizá alguien te dijo:
"Android es una moda."
Y tú apostaste fuerte.
Demasiado fuerte.
Ahora han pasado los años.
Google sigue existiendo.
Apple sigue vendiendo teléfonos a precio de pequeño vehículo.
Microsoft abandonó el proyecto.
Y tú sigues mirando tu Lumia.
No porque quieras.
Sino porque después de tanto tiempo ya sería raro rendirse.
Esto ya no es tecnología.
Es orgullo.
Lo verdaderamente importante: el 61 % entra desde móvil
Ahora que hemos terminado de señalar públicamente a una minoría tecnológica que quizá ni siquiera existe, hay algo realmente importante.
El 61 % del tráfico entra desde móvil.
Y eso significa algo muy sencillo.
La versión móvil no es una versión secundaria del blog.
Es probablemente la experiencia principal.
Y esto todavía hay que decirlo porque seguimos viviendo en una industria donde algunos diseñan primero una web gigantesca para un monitor de treinta y dos pulgadas.
Luego terminan.
Abren el móvil.
Y descubren que:
- el menú ocupa media pantalla;
- el texto parece una pared de cemento;
- los botones requieren precisión quirúrgica;
- una imagen pesa ocho megas;
- y el usuario necesita hacer zoom para leer algo.
Entonces alguien dice:
"Tenemos que hacerlo responsive."
No.
Lo que tienes que hacer es aceptar que los móviles existen.
Llevan existiendo bastante tiempo.
Ya deberíamos haber superado esta fase.
El escritorio ya no es automáticamente el centro
No significa que el escritorio haya muerto.
Significa que tienes que mirar tus datos.
Y mis datos son bastante claros.
La mayoría de vosotros está leyendo desde una pantalla pequeña.
Así que:
- la tipografía importa;
- el ancho del texto importa;
- la velocidad importa;
- los botones importan;
- el menú importa;
- las imágenes importan.
Todo importa más.
Porque en un móvil no tienes espacio para esconder errores detrás de una pantalla enorme.
Un diseño malo se nota inmediatamente.
Y aquí viene la parte que debería interesarnos a todos
El dato de Windows Mobile es gracioso.
Pero también plantea una cuestión importante.
Las analíticas no son la realidad. Son una interpretación de señales.
Un user-agent puede decir una cosa y ser otra.
Puede haber:
- dispositivos reales;
- navegadores antiguos;
- navegadores embebidos;
- bots;
- crawlers;
- herramientas automatizadas;
- user-agents falsificados;
- sistemas mal identificados.
Y esto importa.
Porque es increíblemente fácil abrir una herramienta de analítica, mirar una gráfica y empezar a inventarse una historia.
"Tenemos usuarios de Windows Mobile."
¿Los tenemos?
Quizá.
"Entonces tenemos que soportar Windows Mobile."
No.
Cálmate.
Primero averigua qué coño está pasando.
Porque un dato aislado no es una conclusión
Antes de tomar decisiones deberíamos mirar cosas como:
- ¿ese tráfico interactúa con la web?
- ¿cuánto tiempo permanece?
- ¿navega por varias páginas?
- ¿vuelve?
- ¿tiene patrones repetitivos?
- ¿genera conversiones?
- ¿llega desde las mismas redes?
- ¿qué navegador exacto está utilizando?
- ¿es realmente tráfico humano?
Porque una métrica sin contexto es solo una manera muy sofisticada de equivocarte con confianza.
Y la tecnología está llena de gente que mira un dashboard durante treinta segundos y sale convencida de haber entendido el universo.
Así que sí, Windows Mobile: os estoy mirando
No sé quiénes sois.
No sé cuántos sois.
Ni siquiera sé si sois personas.
Pero quiero que sepáis algo.
He visto las estadísticas.
He visto vuestro user-agent.
Y ahora tengo preguntas.
Muchas.
No necesariamente técnicas.
Algunas profundamente personales.
Porque una cosa es mantener una tecnología antigua por necesidad.
Otra es por nostalgia.
Otra por motivos económicos.
Y otra muy diferente es despertarte en 2026, desbloquear un teléfono con Windows Mobile y pensar:
"Hoy voy a navegar por Internet."
Si eres tú, no necesito que te defiendas.
Ya has sufrido bastante.
Pero sí necesito que te plantees una cosa.
Con cariño.
Desde el respeto.
Y desde una distancia considerable.
¿De verdad estás bien?
Epílogo
El 61 % de vosotros entra desde móvil.
Eso es normal.
Eso tiene sentido.
Eso me ayuda a entender cómo debo diseñar y mejorar el blog.
Pero algunos aparecéis como usuarios de Windows Mobile.
Y cuanto más pienso en ello, menos preguntas técnicas tengo.
Al principio quería saber:
"¿Cómo es posible?"
Luego:
"¿Qué dispositivo será?"
Después:
"¿Será un bot?"
Pero ya no.
Ahora solo queda una pregunta.
Una.
La única realmente importante.
¿Quién os hizo tanto daño como para que decidierais quedaros ahí?
¿Qué opinas?
Si este post te ha hecho pensar o no estás de acuerdo, me interesa leerte.